Opiniones de los alumnos > Clases por Skype > Óscar (Barcelona). Clase compartida

Ahí va mi testimonio:

Inicié las clases hace poco (tres meses aprox.) convencido de que la mejor manera de aprender rápido era hablando y “sufriendo” en una conversación. Tengo un nivel bajo y además estaba bastante olvidado, creo ahora que debí antes ponerme un poco al día con repasos y audios y luego empezar las clases, pero no lo hice así. Aún así estoy contento porque cojo confianza poco a poco.

Las clases tienen cosas muy buenas: Te hacen ver dónde estás (qué nivel tienes realmente), si eres capaz de tener una mínima fluidez o seguir el hilo de algo que se te explica. Te pones nervioso, te atascas y no das pie con bola muchas veces, pero yo creo que es la mejor manera. Seguro que mis neuronas en esos momentos deben estar diciendo “¡por Dios! ¡Moveos que hay trabajo!”. Esas situaciones son las que te hacen aprender.


Creo que el trabajo de Mónica es muy bueno, hace fácil la conversación y hace que participes. Siempre lleva el hilo, lo cual es no saber nadar y coger el flotador, (al menos en mi caso) ya que mi nivel no creo que permita otra cosa. Explica muy bien, lo cual es básico en un profesor y además tiene sentido del humor, las clases pasan rápido. Me gusta skype porque además de escuchar lees en el chat las palabras o expresiones nuevas y quedan grabadas para luego repasarlas. Estoy muy contento en general.

¿Sugerencias? Dos. La primera, fijar un objetivo: ¿Porqué estoy haciendo las clases? ¿a dónde quiero llegar? ¿quizás deba profundizar en algo concreto del inglés? Creo que el profesor debería saber qué pretende el alumno. Evidentemente aprender inglés, pero ¿para qué? Seguramente las clases se podrían dirigir más hacia el objetivo que tiene (trabajo?, obtención del first o algún título?) y profundizar más en lo que le va a ser más útil. También quizás se debería hacer una pequeña programación de lo que aproximadamente se va a tardar en conseguirlo. Se trata de saber mejor a dónde se va y cuánto tardaremos en llegar.


La segunda es más de tipo comercial. Yo ligaría el precio de las clases al compromiso del estudiante. A mayor compromiso, menor precio. No estamos inventando nada, es algo muy habitual en el comercio y beneficioso para ambas partes. Al estudiante con intención de estar una temporada le ayuda a decidirse el premiar ese esfuerzo económico suyo con una “tarifa reducida”, y al profesor creo que le interesa más un estudiante asegurado una temporada (aún perdiendo algo de margen) que estudiantes que, aún pagando más, van y vienen y rompen cualquier previsión. Se podría hacer un escalado de precios en base a permanencias.

Espero no haberme extendido demasiado. Saludos. Óscar (Barcelona)

Nota de Mónica: Tras estos comentarios, Óscar ha comenzado a preparar el "First Certificate", estudia por su cuenta en la semana y luego durante la clase hacemos ejercicios y resolvermos dudas. Y sobre los precios, sí, intentaremos modificar los precios para ofrecer más alternativas que en la actualidad, pero aún nos queda cierto camino por andar.