Opiniones de los alumnos > Clases por Skype > Ramón (Viena)
Primero quisiera saludar amablemente a todos los que se hayan decidido a leer este comentario, que tiene como motivo el de informar de mi experiencia como alumno de inglés con Mónica. Debo decir que llevo recibiendo clases de inglés de Mónica desde hace cinco meses, a razón de dos veces por semana.
Como ella vive en Madrid y yo en Viena, para comunicarnos, utilizamos Skype, un software que quizá usted conozca, y si no es así, diré que se trata básicamente de un programa que le permite a usted telefonear y chatear al mismo tiempo y gratis con otras personas, si dispone de una conexión de internet. O sea que durante las clases Mónica se encuentra en su casa y yo en la mía de Viena, sentado cómodamente detrás de mi escritorio. Además cada uno de nosotros lleva un auricular con micrófono incorporado.
Cuando no entiendo alguna frase (pasa muy a menudo porque no soy ningún genio) ella me la escribe en el chat que tenemos abierto simultáneamente con la linea de sonido. En este caso el chat hace un poco la función de una pizarra en el colegio. Para aquel al que todo esto le suene muy complicado, le diré que no lo es en absoluto, y que toda persona con unos conocimientos mínimos sobre como funciona su ordenador, no tendrá ningún problema en instalar y utilizar Skype, aparte de que hay tutoriales muy buenos en internet sobre el tema.
En cuanto a las clases, transcurren muy agradablemente y Mónica se supo adaptar enseguida a mi nivel (que era muy bajo). Ahora ya hablo en inglés (lo que no ocurría antes de ninguna de las maneras) aunque cometiendo muchos errores todavía (lo que por supuesto sólo puede achacarse a mis deméritos), y sobre todo he perdido el miedo a equivocarme, o mejor dicho, Mónica ha conseguido que haya perdido el miedo a equivocarme. Desde mi punto de vista, para cinco meses no está nada mal, si se tiene en cuenta la clase de “asno” que era cuando empezamos.
Se podría pensar que dar las clases de esta manera es un poco impersonal y que peca de poca interactividad entre el profesor y el alumno por que no hay contacto visual (mímica, gestos etc). Yo no lo creo así . Por una parte el estar aislado me permite estar completamente concentrado en lo que estoy escuchando a través del auricular, sin posibilidad de distraerme, y por otra parte, muy a menudo no entiendo nada de lo que me están diciendo y se me queda una cara de tonto que no es como para que esté dando vueltas por la red, aunque Mónica afirma que perderse esto es más bien una desventaja. Como ven es una cuestion de gustos. Gracias a Dios enseguida vienen las aclaraciones por su parte.
Por último, quisiera dejar claro para todo el que llegue a leer esta reseña, que esta sólo refleja mi opinión personal, y que con escribir esto no obtengo ningún tipo de beneficio o ventaja de nadie (por ejemplo de la empresa Skype) y mucho menos por parte de Mónica. Si no estuviera totalmente satisfecho por su profesionalidad y por su buen hacer no llevaría cinco meses dando clases y por supuesto no escribiría lo que acabo de escribir.
O sea que solo me queda decir , anímense y prueben. El método es muy bueno y si ustedes ponen de su parte (lo que es fundamental), funciona muy bien

